El primer álbum en directo que Frank Sinatra autorizó publicar: «Sinatra at the Sands», grabado en 1966 en la Copa Room del Sands Hotel de Las Vegas, documenta al cantante en su hábitat natural, con público real y bromas entre canción y canción.
Le acompaña la orquesta de Count Basie, con arreglos y dirección de un jovencísimo Quincy Jones. El resultado son versiones en directo de clásicos asociados para siempre a Sinatra que muchos consideran superiores a las de estudio — el documento sonoro más fiel de cómo era verlo actuar en el momento álgido de su carrera.
Recomendado para quien quiera entender por qué Sinatra fue, ante todo, un intérprete hecho para el escenario.