En 2004, cuando el punk rock parecía agotado como fuerza cultural, Green Day respondió con «American Idiot»: una ópera rock completa con argumento y canciones de hasta nueve minutos, su álbum más ambicioso.
La historia de Jesus of Suburbia, St. Jimmy y Whatsername sirvió de vehículo para una crítica política directa en plena era Bush, post-11S y guerra de Irak. Grammy al Mejor Álbum de Rock en 2005, himnos como «Boulevard of Broken Dreams» que siguen sonando dos décadas después, y un musical de Broadway basado en su historia.
Recomendado para quien quiera el disco que demostró que el punk podía ser tan ambicioso narrativamente como cualquier otro género.